Publicado: 13 de Agosto de 2015

Las estadísticas de personas desaparecidas en nuestro país presentan cifras abrumadoras de aquéllos sobre las que se desconoce paradero, en muchos casos considerados ausencias voluntarias, denominación genérica tras la que pueden esconderse innumerables situaciones desconocidas que implican sufrir una separación forzosa de sus vidas, dado que en tanto no pueda probarse que median hechos delictivos, ni existen indicios de ellos, como sería el caso de un secuestro, las fuerzas de orden público no le otorgan tal tratamiento, no dotan medios específicos, ni llevan a cabo una investigación formal y en profundidad. Ante la denuncia de particulares por desapariciones sobrevenidas de personas, en tanto no se encuentren pruebas e indicios de que se produjese contra su voluntad, las investigaciones iniciales no tienen una proyección temporal  extensa y ante la falta de resultados, se abandonan.  Es el momento en el que interviene el Detective Privado. En otros casos, previa solicitud se idispone de autorización judicial, se llevan a cabo de modo complementario pesquisas e indagaciones de investigación, tendentes a la localización del desaparecido y aclarificar los hechos y circunstancias de su desaparición